Los herejes lefebvrianos y las vírgenes vilipendiadas
LOS HEREJES LEVEBVRIANOS Y LAS VÍRGENES VILIPEDIADAS
El lefebvrismo es una enfermedad, un cáncer del que el cuerpo de la Iglesia va curado, y si es necesario incluso bombardeádolo con quimioterapia. A los lefebvrianos no le es claro que el Pontífice reinante es el depositario de una autoridad que le viene directamente de Cristo Dios, mientras que ellos se han auto-investido de una autoridad que proviene sólo de la soberbia, por ello es difícil el diálogo y la búsqueda de puntos comunes con sujetos que viven en modo tan cerrado, orgulloso y decidido su propio error.

Autor
Ariel S. Levi di Gualdo
"La verdadera teología no pretende atribuir a Dios
aquello que no ha dicho, se límita a explicar
aquello que realmente dijo "
[Antonio Livi, aforismos]

paradigma lefebvriano en cómics
En mi artículo anterior [ver aquí] he tratado el mundo de los Lefebvrianos centrándome en algunas cuestiones y haciendo algunas preguntas que han quedado sin respuesta. Mi sabio hermano mayor del sacerdocio Antonio Livi planteó algunas razonables perplejidades sobre mi método y las que comparto, pues es uno de esos debates en los que cada uno puede tener la razón o equivocarse, todo depende de la perspectiva con que se revise el tema. Y como en laIsla de Patmos se debate amablemente, permaneciendo siempre unidos a la causa común del servicio a la Iglesia y a la doctrina católica - incluso cuando el enfoque de ciertos temas pueda ser diferente según las propias subjetividades - hemos decidido compartir con los lectores nuestras discusiones, en las cuales sólo personas de mala fe leen "divisiones" o "luchas" inexistentes entre nosotros ; incluso porque cada uno responde por lo que escribe y firma, no por lo que escriben y firman los demás.
Después de la avalancha de insultos que me cayeron por medio de decenas de comentarios
hechos a uno de nuestros artículos y que ha amargado en primer lugar a Antonio Livi [ver aquí], obtuve la verifica de cuanto sea elevada la susceptibilidad de ciertos personajes que por una parte pretenden beneficiar del derecho a impugnar todo, desde el Concilio Vaticano II al Magisterio de la Iglesia y al Pontífice reinante, y por otra, tienen la prerrogativa de no recibir contestación alguna sobre sus opiniones doctrinales que yo puedo considerarlas peregrinas. En mi vocabulario todo esto se llama soberbia y cierre a la escucha de la gracia de Dios, que para obrar debe encontrar precisamente nuestra escucha, nuestra libertad, nuestra aceptación; sólo entonces la gracia nos forma y nos transforma desde la misma substancia.

la Bronces de Riace
Las cuestiones planteadas en mi anterior artículo estaban dirigidas a sujetos hacia los cuales yo retengo legítimo hacerlas, siempre y cuando quede implícitamente y explícitamente todo el respeto que se les debe dar. También he planteado cuestiones prácticas, expresando que ciertas fundaciones, agencias de noticias, lujósas revistas que cuyo costo es altísimo sólo por la paginación, la gráfica y la calidad del papel- sin que las ventas y las suscripciones cubran la mitad de la mitad de los gastos -o es que se puede hacer todo como un milagro con el maná que cae del cielo. Por no hablar de los sitios y de las revistas telemáticas, todos en diseño de lujo, y no en racionamiento perenne como nuestra pobre Isla de Patmos, que aún así es hermosa ya sea por su gráfica, por los escritos que son excepcionales, por no hablar de la extraordinaria belleza de los padres, tres auténticos Bronces de Riace, sólo para ejercer la gran virtud de la humildad y mezclar todo con un poco’ de la gran virtud: de la ironía cómica.
Delante estas evidencias, en mi anterior escrito, no pregunté de dónde sacabanel dinero, sólo pregunté por los fieles católicos y por nuestros lectores por una aclaración necesaria sobre el apoyo financiero, que no venga de la extrema derecha estadounidense, ni de algunos empresarios brasileños, o de europeos que se han enriquecido por arte de magia en Brasil ». Preguntar para despejar semejantes dudas, no creo que sea un ataque o traición contra los individuos en cuestión, especialmente si Numerio Negidio es presidente de una fundación y Aulo Agerio es director de una revista, es decir, son personas públicas legalmente responsables a los cuales y como tales, si es necesario, se les puede pedir las cuentas; ni creo que esto sea trascender fuera de la teología por la que nació esta revista y a la que se debe seguir y siempre lo hará.

anciana que borda un recamo de Calitri
Creo que algunas preguntas sean no sólo pertinentes sino debidas, especialmente hacia aquellos que exigen desde sus columnas periodísticas, desde sus libros y conferencias públicas, leal transparencia y coherencia por parte de todas las autoridades públicas y privadas, civiles y religiosas de este mundo, jactando implícitamente una pureza virginal y de intenciones no indiferentes; y esto ciertamente no puede ser permitido con la posibilidad que sean descubiertas algunas costras . O quizas alguno piensa que todos esos costosos dispositivos hechos de fundaciones, revistas mensuales con diseño de lujo, agencias de noticias, revistas y sitios telemáticos, se llevan a cabo con la ofrenda de la pobre viuda enamorada de la Misa de San Pío V y de la perdida tradición pre-conciliar ? Ya entendí: todo se mantiene por sí solo con los centavos de la abuelita que borda recitando rosarios en latín inexistente y que luego vende para donar a dichas estructuras en vez de tener con qué vivir, para sobrevivir y organizar todo lo hacen deben poseer fondos con cifras de varios cientos de miles de euros, porque jugar a los "tradicionalistas" es un "juego" siempre muy caro; y esto para mí, podría ser un serio problema de pastoral.

La emperatriz Irene presidió en el año 772 el séptimo concilio ecuménico, el II Nicea
Sin entrar en mérito de lo que dije o afirmé, algunos escribieron comentarios empapados de insultos furiosos e inauditos, tratando de tirar todo en lo personal y preguntando quién era yo para inportunar con algunas cuestiones. Creo que lamentar esto es incoherente, porque en los grandes concilios donde era en juego el destino de los principales dogmas cristológicos, a menudo los debates se estructuraron en torno temas políticos, sociales y económicos, no fue por casualidad que el emperador en persona - aunque sólo formalmente - quien presidia los concilios, el séptimo de los cuales lo fue por una mujer, la Emperatriz Irene. Aplicando de esta manera ciertos criterios de "relevancia" o "no relevancia" teológica, incluso se podría invalidar toda la doctrina social de la Iglesia, afirmando, por ejemplo, que quien "no paga el salario justo al trabajador, que es un pecado que clama justicia divina", es una afirmación carente de apoyos teológicos-lógicos-especulativos-metafísicos, y por ello sólo hace parte de la sociología política o de la legislación laboral, pero no de los teólogos, cuya tarea es tratar exclusivamente de otras quehaceres y especulaciones.
A las personas que yo he planteado las preguntas y formulado las cuestiones al no poseer argumentos para responder han dejado libres de actuar a sus hinchas como si gritaran en un estadio con ataques infames y difamatorios hacia mi.
Ni me digan que mis argumentos no son teológicos, eclesiológicos y pastorales, porqué utilizar el periódico de un ateo declarado y vinculado a las derechas americanas y al Movimiento Sionista Internacional desde los años noventa, para llevar a cabo una campaña de crítica implacable contra el Santo Padre, para mí es una cuestión eclesiológica seria y un poco perturbadora, poque si por un lado tenemos los modernistas, del otro tenemos algunos fanáticos lefebvrianos mantenidos por las ultraderechas norteamericanas y ambientes contrarios al catolicismo y al papado. Es por eso, que quiero entender el porqué, por una parte, todos estos sujetos traditio y Latinorum acusan a San Giovanni XXIII de haber purgado la oración "Judios pérfidos" del Triduo de Pascua - sin saber que el término pérfido, para quien sabe el latín y no la latineto eclesiástico de finales del siglo XIX, debe leerse de acuerdo con la etimología sin fe, entendida, en Cristo - de la otra parte los mismos trafican con las áreas relacionadas del Movimiento Sionista Internacional. Decidme: Me perdí de algo? ¿Soy yo el incoherente, o más bien son ciertos intocables y no criticables caballeros que todo esto fingen no verlo por cualquier “buena” y “justa” causa, tanto para asociarse con Giuliano Ferrara y su vulgar e insolente periódico “anti-bergogliano”?

adorable bestia
A los que me reprochan haber atacado personas individualmente, respondo que sería suficiente leer algunos artículos mios anteriores para descubrir que no hace mucho tiempo expresé dudas y críticas respetuosas hacia el Santo Padre, quien en una de sus declaraciones improvisadas habló de los Sacramentos y de las ofrendas a los sacerdotes [ver aquí]. En ese artículo yo fui severo y afirmé que no sólo el Santo Padre hablaba de lo que no sabía, sino que con semejantes declaraciones había creado confusión entre los fieles y vergüenza en el clero . Ninguno de los pertenencientes tanto a la llamada área lefebvriana como quienes simpatizan con los modernistas plantearon cuestiones sobre lo que había escrito. Por esto hoy me nace la duda perfectamente legítima: se puede criticar, incluso gravemente, las expresiones no apropiadas del Santo Padre, pero no ciertos círculos lefebvrianos y sus representantes?

El niño que trata de empujar al luchador muestra el nivel de lucha que existe entre Brunero Gherardini un peso máximo de la teología y Ariel S. Levi di Gualdo. No obstante, cabe señalar que Brunero Gherardini, aunque ultra-octogenario , tiene una figura esbelta y elegante
En la larga serie de insultos que me llovió fui acusado de ser un emérita nulidad que se atrevía a criticar a un eminente teólogo como Brunero Gherardini. Que este presbítero anciano sea un eminente teólogo es cierto en la misma medida en que yo soy un don nadie, lo que no me impide hacer tranquilas críticas a este anciano originario de Prato y teólogo de la escuela romana citado desde hace años por los lefebvrianos, sédévacantistas y abusadores del término de Traditio. Declaración, mia, que podría ser objetada con: qué culpa tiene Gheradini? Yo creo - quizá equivocadamente - que para poner en marcha una cooperatio ad malum no basta publicar con objetivo pedagógico las tristemente célebres caricaturas de la revista Charlie Hebdo, haciendo entender, a los lectores que no las habían visto, la gravedad que muchos no habían captado, y por ello obteniendo justas críticas, conrazones sacrosantas que Antonio Livi me dijo: "tus intenciones eran, sin duda alguna, buenas y estaban bien explicadas en la nota al final del artículo, pero podías haber evitado su inclusión en el artículo de Giovanni Cavalcoli ». La misma lógica incluso puede ser aplicada por medio de análogo criterio a Gherardini que permite a ciertos sujetos de usar su persona, sus estudios y escritos como herramienta para críticar la autoridad de un concilio ecuménico y de todos los papas sucesivos desde 1958 hoy. Que quede claro, esto no lo hace Gherardini, fiel sacerdote y teólogo incansable de la doctrina católica y del Sumo Pontífice, quien como tal se limita sólo a permitir que sus estudios y escritos sean utilizados para tal propósito, sin haber negado o disociadose de ciertos círculos lefebvrianos que siguen explotándolalo sin haber obtenido hasta la fecha una disensión suya pública.
Cuando estos mismos círculos trataron de hacer uso de algunos de mis escritos, se vea cómo - incluso en la crítica legítima mia a ciertas derivas eclesiales u opciones pastorales quizás no particularmente felices del Papa - reaccioné defendiendo con la espada desenvainada el Magisterio de la Iglesia, el Vaticano II y el Santo Padre. Por no hablar de las obras que Gherardini concedidas en publicación a las ediciones francesas de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, con todo lo que esto puede implicar de manipulación de la persona por una parte, de legítimo y legitimante de la otra. Dicho esto, sigue siendo indiscutible que Gherardini puede hacer lo que quiera y liberar a aquellos que quieran utilizar sus obras para campañas anti-conciliaristas que él no aprueba, pero que no desaprobaba. Por mi parte, soy libre de criticarlo por este acto, con toda la gracia del caso y con la estimación debido a un sacerdote venerable y un gran teólogo. Y todo esto es un problema en teológico y pastoral, basado en una sustancia contra la cual no se me puede reprochar demasiado por falta de forma, que también tiene su gran importancia para expresar adecuadamente las mejores esencias de la sustancia en sí misma.

Lucifer en su belleza, pinturas de Roberto Ferri
¿Por qué sería insolente contestar ciertos lefebvrianos que a partiendo de criterios históricos terminan por jugar en lo teológico, protestando sobre la autoridad de Pedro y sus criterios de infalibilidad, paralizados en esquemas fosilizados al Concilio Vaticano I? Se me podría decir y reprender: pero todos estos son estudiosos … gente educada … Personas de gran elegancia ...
Y entonces?
Tal vez el Demonio, el maestro insuperable que siembra confusión , dudas y divisiones, se presenta como una cabra maloliente o como un granjero analfabeto? me parece que detrás de la chapa de la “tradición” y de “la sana doctrina”, detrás de ciertos sobresalientes estudiosos hay empresarios, autónomos, políticos, asociaciones internacionales que a menudo no tienen nada de Católico, y ni siquiera de cristiano. Y de esto es precisamente un paradígma el hombre de gran habilidad e intelecto como es Giuliano Ferrara, que he mencionado por la razón mencionada y más allá de la persona en sí - que es precisamente, un paradigma - preguntando en mi artículo anterior si por casualidad había un bueno y un malo ateísmo, visto que algunos se han rasgado los vestidos durante semanas porque el Santo Padre culpable para ellos de haber aceptado el ser entrevistado por el ateo Eugenio Scalfari en un periódico de la izquierda, mientras que precisamente los más críticos con el Santo Padre, se sienten con todo derecho a publicar artículos de desacuerdo con el Papa en el periódico del ateo Giuliano Ferrara, quien dirige un periódico de derechas. En qué consiste, por lo tanto, la irrelevancia de mi pregunta?
Por lo tanto, era una pregunta pertinente dirigida a Roberto de Mattei y ante la cuál espero siempre su respuesta; porque por ahora la única respuesta recibida fueron los insultos de los siervos efebvrianos, que no es de hecho, como algunos quieren hacernos creer, una minoría de dispersos infiltrados. Los sujetos que me han atacado en formas que incluso el sacerdote más pecador del mundo debería ser difamado, demuestran lo que constituye la mayor parte de este ambiente idílico que defiende la verdadera Traditio catholica; la minoría son los señores y las damas de gran educación, cultura, espesor académico y etc, utilizados como figura pública , es decir, poco más que cuatro gatos.

jóvenes de Forza Nuova
O para decirla de manera triste y fácil a documentar: se haga una encuenta por toda Italia y se vea el número alto de sacerdotes que después de acoger con cálida bienvenida y fervor el Motu Proprio de Benedicto XVI sobre el Misal de San Pío V, han dejado de celebrar la Santa Misa con el vetus ordo y ya no quieren volver a oír hablar de eso. No hace falta decir: los hinchas radicales lefevbrianos se defienden acusando a estos sacerdotes difundiendo falsedades sobre ellos , hablando de conspiraciones y boicots, dicen que los sacerdotes "han sido atrapados por obispos modernistas e hiper conciliaristas … y los han amenazados de cortarles las piernas … y de relegarlos a una capilla abandonada …». Y como yo mismo he hecho tristes experiencias de esto, voy a explicar ahora por qué muchos sacerdotes han hecho acto de negación; y no voy a explicarlo para salvar mi nombre , sino a nombre de numerosos hermanos sacerdotes. Muchos sacerdotes - y repito muchos - que han dejado con pesar de celebrar estas Misas, ya que se encontraron con las iglesias llenas de estos partidarios fanáticos, incluyendo a un sacerdote que fue incluso empujado porque no quería que un gran grupo de jóvenes entrara en la iglesia con las banderas y los símbolos de Forza Nuova. Así que no sólo, mis hermanos sacerdotes, no se han enredar, pero cuando varios de sus obispos les han pedido de garantizar la celebración, al menos una vez a la semana, dijeron: "Si me lo impone por obediencia no puedo rechazar '. Y difícilmente, un obispo, impone un sacerdote celebrar en contra de su voluntad a asambleas “originales” formadas por personas que van al discutir antes y después de la misa de los Papas son todos antipapas heretico desde el 1958 hasta hoy, sobre el Vaticano II concilio apostático, sobre el Misal de Pablo VI desarrollado según el modelo luterano por el mason de Annibale Bugnini y otras cosas. Pero tal vez, estudiosos de alto linaje y personas respetables como aquellos a los que me he atrevido a mencionar en mi artículo anterior, aunque no siendo sacerdotes saben más que yo. Para ello se retengan a partir de ahora libres de contradecirme, pero la respuesta a ese punto ya no será la mia, sino más bien una colección puesta a disposición por esta revista telemática de todos los testimonio de muchos de mis hermanos dispersos desde Cefalú a Bolzano, para qué sean los sacerdotes que celebran y que por razones de conveniencia pastoral dejaron de celebrar con el vetus ordo missae, para explicar qué pasó a ellos con ciertos fieles, con el debido respeto a aquellos laicos queaunque sin celebrar los sagrados misterios, no dudan en contradecir con ovbio falos las concretas y dolorosas experiencias pastorales de nosotros sacerdotes, cuando nuestras experiencias reales no coinciden con sus sueños ideológicos.

Queridos lefebvrianos, mirad bien este hombre … Pesad con mucha más atención, porqué no es el manso Benedicto XVI que ha abierto sus brazos y en cambio de vosotros sólo recibió “dos bofetadas”, esto, y dejarse llamar herético modernista de vuestro impróvido obispo Bernard Fellay [ver aquí], o de póstata y antipapa de vuestros hinchas , no estará dispuesto a permanecer con todo esto por mucho tiempo … y lo que hará será perfectamente hecho y jamá suficiente por lo que habeís hecho.
El lefebvrismo es una enfermedad, un cáncer del cuál el cuerpo de la Iglesia debe ser curado, y si es necesario incluso bombardeádolo con quimioterapia. A los lefebvrianos no le es claro que el Pontífice reinante es el depositario de una autoridad que le viene directamente de Cristo Dios, mientras que ellos se han auto-investido de una autoridad que proviene sólo de la soberbia. Poresto es difícil el diálogo y la búsqueda de puntos en común con los que viven enun modo tan cerrado, orgulloso y decidido su propio error. Por esto que rretengo intolerable que el impróvido e insolente obispo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, Bernard Fellay, se ha atrevido a dirigirse públicamente alSanto Padre Francisco calificándolo como "un modernista auténtico" [ver aquí], perfectamente consciente de que Pío X, a través de su Encíclica Pascendi Domici Gregis, definió el modernismo como la síntesis de todas las herejías. El Santo Padre Francisco no es el manso Benedicto XVI, quien abrió los brazos hasta el final a los herejes lefebvrianos, incluso recibiendo en cambio dos sonoras bofetadas, dado que ellos exigen relamente lo imposible: que la Iglesia repudie integramente todo un concilio ecuménico. El Pontífice reinante no parece predispuesto a ser abofeteado y lo que va a hacer al momento oportuno será bien hecho y nunca meritado lo lo suficiente por de estas iracionales personas, con todo nuestro apoyo y toda nuestra alabanza. Porqué la Iglesia, como declaró el padre Divo Barsotti predicando los ejercicios espirituales a la Curia romana en el 1971 por invitación del Beato Pablo VI: «… es la custodio de un poder coercitivo porque Dios se lo ha confiado, entonces debe utilizarlo ".
No habiendo aún adquirido la ciencia y la sabiduría de los dos teólogos de edad avanzada como Antonio Livi y Giovanni Cavalcoli - siempre suponiendo que logre adquirirla algún día -, mi actual
temperamento, quizás pastoralmente crudo, quizás incluso equivocado, me lleva a pensar que estos nuestrostiempos son en los cuales es necesario la fuerza y el coraje de un cierto radicalismo paolino libre de cualquier forma de fundamentalismo. Pero sobre todo, es necesario coemenzar afamiliarizarse con la idea dolorosa aunque si no es fácil de aceptar: quizas los lefebvrianos son incluso peores que los modernistas. Afirmación sobre lacual sé que no está de acuerdo Giovanni Cavalcoli, y que propio por esto no exitará en explicarme su punto de vista que sin duda comparado con el mio es más sabio y relevante. Es mi opinión cuestionable, que mientras los modernistas quisieran reformular el papado a la luz engañosa de sus ideas erróneas de colegialidad, cayendo en el disperso relativismo; los lefebvrianos, el papado, están mostrando de atacarlo en todo y por todo los modos peores en nombre de la “verdadera” tradición, de la “autentico” amor a la Iglesia y del método histórico utilizado para llegar a sembrar dudas teológicas sobre la legitimidad de los Pedros que se han sucedido durante los últimos sesenta años y su infalibilidad en materia de doctrina y de fe. Así que si por un lado se obtiene al relativismo, del otro se llega a un nihilismo de gnóstico de matriz-pelagiana. Es inutil decir que todo esto se traduce -de praxis furtito - en graves errores doctrinales lamentablemente dados por buenos porque … ¿cómo podrían ciertos educados, caballeros y altamente colocados, católicos tan devotos y fieles a la Tradición, decir cosas equivocadas? No, ciertas cosas las dicen porque sufren por la Iglesia, porque la aman, porque quieren defenderla … así que, si se equivocan, no condenemoslos, tratemos dedialogar con ellos y de encontrar todos los puntos posibles de comunión …

Cátedra de Pedro
… en este juego solapado no pretendo caer y considero de haber tomado la vía que me hace en todos los sentidos, en solidario con el espíritu y la sabiduría de los dos padres ancianos de laIsla de Patmos: con la Iglesia, en la Iglesia y bajo la Iglesia, que no es nuestra idea subjetiva de la Iglesia , sino la Iglesia de Cristo gobernada por Pedro de quien nosotros somos instrumentos y devotos servidores . Y si nuestro ser sacerdotal y teológico se basa en estos supuestos, cualquier opinión divergente o diferente forma de sentir termina con el pasar del tiempo, justo comou lo estamos demostrando con estos escritos nuestros.

Para escuchar a la autora de la pieza que se muestra aquí, haga clic en la imagen y vaya al minuto 12,10 y siguientes
No hablemos de las acusaciones de falta de estilo o incluso de blasfemia que me llovieron por haber declarado irónicamente que era mejor leer Play Boy en vez de ciertos libros de Cristina Siccardi, que falsífica in modo olimpico hechos y situaciones históricas para llegar a una doctrina adulterada, osea ideológica. Sus intentos por manipular las figuras de San Pío X y el Beato Pablo VI para legitimar los errores graves de Marcel Lefebvre, si no fueran cómicos serían trágicos. Tomemos una de las muchas perlas de esta escritora, obviamente públicadas y documentadas, por lo tanto pueden ser escuchadas de sus labios por todos nuestros lectores:
"Monseñor Lefebvre fue un caballero sin miedo y sin mancha, con una fuerza que definitivamente no era humana, él actuó como hubiera actuado durante el arrianismo Santo Atanasio , actuó como Santa Catalina de Siena que sola se enfrentó a los Papas [...] Monseñor Lefebvre se convierte en el defensor de las cosas más importantes, de las realidades esenciales, es decir, un campeador de la fe, en el sentido que defendiendo la Santa Misa se defiende la misma fe [...] Monseñor Lefebvre actuó así tanto por amor a Jesucristo y por la Iglesia y también por el Papa [...] Ecône es un lugar donde realmente uno se puede defender de los bombardeos liberales, modernistas, relativistas y donde es posible mantener la Tradición ".
Fue frente a estos delirios fanta-católicos he afirmado que es una cosa menos grave leer Play Boy en lugar de los libros de algunas personas lamentablemente consideradas como buenas por muchos Christi fideles, aunque si, por supuesto,, algunas líneas más adelante, aclarando la evidente paradoja - que como tal se explicaba en sí sí misma `y en la declaración - invitaba a no leer esta revista en la que no hay nada edificante, pero esto no fue suficiente para apaciguar a ciertas mentes.

Cristina Siccardi durante una conferencia: a su derecha, el teólogo Brunero Gherardini, a su izquierda, el teólogo Serafino Lanzetta F.I..
Frente a todo esto mi lógica y mi forma de actuar pueden ser contestables. Pero creo que esta gente siempre se toman terriblemente circunspectos, que detrás de sus aureasa de educación formal y galantería siembran tales errores, y se deben embromar porque es un deber católico. Porque cuando se me compara seriamente y con “válidos” argumentos Lefebvre a San Atanasio de Alejandría que luchó contra el arrianismo, como hizo Siccardi pontificando en la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, osea comparandor subliminalmente el Vaticano II a la herejía arriana y los Padres de la Iglesia que participaron al Concilio a los obispos arrianos; o cuando otro mucho más furiosos declaran hereje un Pontífice y apóstata toda una Iglesia desde el Concilio Ecuménico; cuando un eminente teólogo elegido por estas personas como columna vertebral y generoso dispensador de varios prefacios de sus libros, juega con el concepto de concilio pastoral ambiguamente, aunque animado por las mejores intenciones, de las cuales ciertos ideólogos lefebvrianos no tienen en cuenta, inevitablemente se termina dando instrumentos a estos personajes para finalmente llegar a decir que el último Concilio de la Iglesia no es dogmático, sólo pastoral, y por lo tanto carente de autoridad, después de hacer uso y abuso de Brunero Gherardini, quien nunca ha afirmado semejantes cosas , siendo un gran teólogo y sobre todo un verdadero hombre de Dios.

Giuliano Ferrara y Roberto de Mattei, en una conferencia en la Fondazione Lepanto
Y ante esto sólo puedo responder invitando al pueblo de Dios a no tomar en cuenta y a reír en voz alta ante tales equivocaciones presentadas de praxis de forma seria, como si fueran verdad genuinas de fe. Cierto, el todo va hecho con el estilo e inteligencia, especialmente cuando se critican susceptibles señores, estudiosos, nobles y damas postrados a los lefebvrianos y con la vista puesta en los sédévacantistas ; que en Corrispondenza Romana, Riscossa Cristiana, Chiesa&Post-concilio, Messa in Latino, u IL FOGLIO del ateo devoto Giuliano Ferrara, etcétera… insolentan el Romano Pontífice todos los días. Y frente a estos hechos me siento libre de afirmar que a caducar son estas personas , no yo que reacciono a sus graves errores doctrinales destituyéndolos de fundamento con santo sonriso , como es mi opinión se debería hacer con todos aquellos que subyacen los propios errores garrafalesde cubiertas de aquella gravedad que las tonterías no pueden poseer.

El libro de Alessandro Gnocchi y del fallecido Mario Palmaro con un prefacio de Giuliano Ferrara [ver aquí], que siguió al famoso artículo: “Este Papa no nos gusta” publicado en Il Foglio de Giuliano Ferrara [ver aquí]
Un último ejemplo ante el cuál quisiera que sacerdotes más maduros y sabios de mí, junto a teólogos dotados con ciencia mucho mayor que la mía, me explicaran con cuál título se podría y se debería aceptar seriamente una afirmación heretical de este tipo, reconociendo a quien la ha pronunciado el aura de estudioso serio, tan inmersa de ignorancia y arrogancia:
"Que Bergoglio esté demoliendo con energía incluso admirablemente la Iglesia Católica, y hago hincapié en "católica", está en los hechos y no en las opiniones. Pero no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que lo hace en nombre de un Concilio Vaticano Tercero no declarado y que, así pues, el remedio consistiría en aplicar correctamente el Vaticano II. Los desastres que llevaron a la Iglesia al borde del precipicio y de tantos católicos a perder la fe vienen, precisamente, de la correcta aplicación del Vaticano II: no de su espíritu, sino de su letra. Ya lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo: esta Iglesia merece este Papa. De lo Contrario, este Papa es la perfecta expresión de esta Iglesia que de católico tiene siempre menos [texto completo aquí].

Alessandro Gnocchi
Declaraciones como esta de Alessandro Gnocchi son en sí mismas grotescas desde un punto de vista teológico, eclesial e histórico. Grotesca se ha convertido por esto y sólo por esto la revista telemática Riscossa Cristiana - que hace parte de la Fondazione Lepanto - siempre de rodillas como sierva devota a las peores herejías de matriz lefebvriana, cosa demostrada por Gnocchi y los otros columnistas quienes a través de sus escritos representan una negación flagrante y dolorosa de la comunión católica. Poco o nada hay para ablar o para buscar puntos en común con sembradores y sembradoras de estos tóxicos venenos que exigen expresar severos e inaceptables juicios que invalidan todo un concilio ecuménico, el Magisterio de la Iglesia y de los Romanos Pontífices del último medio siglo. No excluyo, sin embargo, de ser en el error por haber elegido al actuar con ese espírito que anteriormente he definido como sano radicalismo paolino.
Por lo tanto, si el alma buena de Massimo Troisi decía: "Sólo nos queda llorar ', yo me siento de
afirmar que delante estas equivocaciones, fruto de autéticos cierres a la escucha y a las acciones de la gracia de Dios, sólonos queda que reír. La risa es, de hecho, aquella sana y eficaz medicina que puede ayudarno a sostener nuestros buenos fieles cada vez más perdidos y confundidos, instándolos a no buscar respuestas a sus preguntas en los libros, en los artículos y en las conferencias de estas almas confundidas que se han elegidos como maestros de pensamiento y de opinión correctamente católica , y, finalmente, tomándolos por lo que realmente son: comediantes extraordinarios por la misma inconsciencia que tienen, por ello particularmente comediantes por el hecho que mayores son sus errores más creen ser terriblemente serios. Porque la soberbia, vista por otra parte, tiene implicaciones cómicas que a menudo son realmente hilarantes, la única cosa es que el soberbio, esto, lamentablemente no lo sabe, porque la soberbia cierra, ciega y elimina cualquier sana cristiana ganas de reír y de autoironía sana.




que - en nombre de los tres editores de la revista - precisavo lo que pensé que sería nuestro criterio doctrinal y en consecuencia nuestra línea editorial: "Debido a que no puede decirnos tradicionalistas, sino incluso los progresistas" [ver 
ideología, y explicar a todas las razones teológicas para este nuestro distanciamiento. Pero no pasa por los críticos de ciertas ideas "extremistas" denigración de las personas. Dado que los individuos no siempre indentificano con una idea, y mucho menos con las ideas de un grupo político, de una corriente de pensamiento. Y cada persona tiene una dignidad que no debe ser injustamente convolta en la crítica de las ideas, su área o entorno cultural. Tampoco deben estar sujetas a la crítica, en este contexto doctrinal, sus intenciones hipotéticas, y mucho menos los hechos personal y privado.








Señala que el problema de cómo conciliar la libertad de opinión 




















verdadero ni el plausible sólo lo ideológico, envuelto por un poco probable teológico. A partir de algunos de sus escritos surgen deficiencias sea sobre la historia de la Iglesia sea sobre la dogmática sacramental, especialmente cuando se deja escapar declaraciones muy serias - tomadas como tal por muchos -, que a su vez las hacen propias difundiédolas como si fueran verbum Domini. Un sólo ejemplo para hacer comprensible lo que quiero decir cuando hablo de los daños que pueden derivar de la ideología a menudo apoyadas en deficinecias de conocimiento: un católico me escribió citandome un artículo de la Guarini que haciendo críticas al Novus Ordo Missae y exaltando el Vetus Ordo, habla de la desacralización de la Eucaristía vinculada al hecho de que con la reforma de la liturgia, el celebrante ha comenzado recitar la "fórmula de la consagración" en voz alta. He contestado al joven: "Tal vez esta teóloga no conoce bien la historia de la liturgia, de ahí el motivo por el cual fue impuesta la recitación a voz baja de esta como de las otras partes de la Santa Misa. Elección del todo conectado a algún tipo de arcano sagrado relacionado con tono audible de las propias palabras, teniendo en cuenta que el Señor Jesús dijo en voz alta audible a los Apóstoles: "Esto es mi cuerpo ... esta es mi sangre"; y aunque fuera claro en el pronunciar estas palabras, si no hubiera descendiese más tarde el Espíritu Santo sobre los Apóstoles en el Cenáculo, éstos no hubieran podido nisiquiera percibir la magnitud del misterio que se había realiza a través del Verbo de Dios hecho hombre. La voz suave ninaudible por la asamblea, o las así llamadas secretas, fueron impuestas por razones de carácter pedagógico-pastoral, evitando de esta manera al Pueblo, que ya había memorizado todas las partes de la Santa Misa, derecitar a voz alta con el celebrante todo el Canon Eucarístico. Largo sería el discurso y numerosas rúbricas litúrgicas puestas por ciertos "tradicionalistas" por encima de los mismos misterios de la fe, que surgen sólo por motivaciones y razones de pura oportunidad pastoral, y no por algún tipo de arcanos y sagrados misterios ; y estos motivos y razones se llaman "accidentes externos", caracterizado como tales por la mutabilidad, los maldición Guarini y la comitiva de “tradicionalistas” siguiendo a ella y a otros autores semejantes de área lefebvriana peligran de cambiar no en los elementos sagrados, sino en verdaderos y propios ídolos: la idolatría del rubricismo.
Particular revuelo hizo el artículo "Este Papa no nos gusta» 



y bien ..., para estos defensores de los sagrados valores de la familia , quizás existe dos tipos de ateísmo: el ateísmo izquierda, el de Scalfari, que es un ateísmo dañino debido a que es de izquierda; y el ateísmo de derechas, el de Ferrara, que es en cambio un buen ateísmo, porque es de derecha. Y habiendo dicho esto espero las negaciones, no de silencios, como cuando recientemente acusé a estas personas públicamente de haber utilizado a los pobres Franciscanos de la Inmaculada para fines ideológicosgenerando un mayor daño que podía evitarse, enviando para tal efecto a la carga el celebre “eclesiólogo” y experto “canonista” Carlo Manetti, autor de un libro divorciado de la realidad de los hechos, como a su debido tiempo y lugar serán demostrados por parte de las oficinas competentes de la Santa Sede [ver


concilio




San Pío X que mostrando la miseria de una formación teológica y para el sacerdocio quizas guiadas por tan solo cuatro fórmulas de la neo-escolástica decadente e incluso incomprendidas, explicó que el Pontífice reinante era el justo castigo dado por Cristo a la Iglesia por las derivas post-conciliares. Que en el post-concilio hubo algunas derivas graves es innegable, los lectores que nos siguen por estas páginas telemáticas saben bien cómo y con cuales razonamientos articulados los padres dela isla de Patmos siempre las han indicado una a una. Afirmar, sin embargo, que Cristo, a través del Sucesor de Pedro, castiga a su Iglesia, es tal la estupidez que ni siquiera merece el alto título de herejía. ¿Cómo puede existir y encontrar seguidores mentes a tal punto tan mezquinas de afirmar que Cristo, por medio de Pedro sobre quien construyó su Iglesia, ha decidido castigar a sí mismo ...? Asi como lo leen: a sí mismo! Porque la Iglesia es el cuerpo del que Cristo es la cabeza y nosotros somos miembros vivos. La Iglesia es de Cristo, no es de los Papas de la época antes del Concilio Vaticano II o del próximo. La santidad del Cuerpo de la Iglesia del que Cristo es la cabeza, está en el poder de santificación que ejerce Dios a pesar de la pecaminosidad humana. Por esta razón la Iglesia es definida por San Ambrosio casta meretrix, santa y pecadora, mientras que el apartado VIII de la constitución dogmática Lumen Gentium refiere:
se refiere San Ambrosio o la Lumen Gentium; porque los pecadores son los hombres que lo componen y que a menudo la desfiguran. 
puerta de la esperanza encima de la cual está Cristo, ocurre proceder con un verdadero acto de fe, que no es un actuar ciegamente, sino que es un actuar con aquella certeza enteramente resumida en el Credo. En el Santo Padre Francisco nosotros debemos ver el misterio fundante de la Iglesia, sin quedar atrapados fuera del ingreso de esta puerta abierta, enredadosde una nariz de payaso y de un par de cuernos. Porque el Espíritu Santo está trabajando y Cristo salvará de todos modos su Iglesia. Y en un futuro, quizás cercano, cuando nos serán revelados quellos qe eran los proyectos de Dios, entenderemos que este Papa fue el fruto de la gracia y de la misericordia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Para esto necesito para hacer una pausa razonable el juicio humano y proceder en las alas de la fe, o sea creer, venerar y seguir la roca sobre la que Cristo edificó su Iglesia.

Se podría hablar de “falso dios” para los musulmanes
ellos somos monoteístas, osea creyentes en el verdadero Dios , está fuera discusión. El problema radica en el hecho de que el Corán, en nombre del Dios unico, rechaza como politeísmo e impiedad el dogma cristiano de la Santísima Trinidad y por consecuencia de la Encarnación y de la Redención.
atributos. Él es Dios, Sí, pero conocido en modo mixto y mucho menos perfecto de cuanto lo conocemos nosotros por medio de Cristo como Dios Trinitario. Además, el peor problema es que el Corán no se limita a ignorar sólo el misterio trinitario, sino que pretender refutarlo en base al Dios unico conocido por la simple razón.


se fundada sobre la fe en Cristo, hombre-Dios, que atrae a los hombres hacia Él y hacia el Padre celeste con la fuerza de la argumentación y de la persuasión, de una conducta integérrima, de una sabiduría sublime, del testimonio de amor generoso, de los milagros y de las profecías, Mahoma, líder político, religioso y militar a la vez, excita y motiva a sus seguidores a conquistar el mundo, no sólo y no tanto con la persuasión de la palabra, la sabiduría de las sentencias y el ejemplo de la conducta moral rigurosa, sino sobre todo con la fuerza de las armas, amenazando la divina venganza a todos aquellos que no tienen intención de aceptar el mensaje del Corán. Como se sabe, a los que mueren en la guerra santa contra los infieles, es asegurado el paraíso.
Apenas surgió, el Islam se lanzó con increíble energía y audacia a la conquista del mundo


problema es que la teología católica sufre hoy, especialmente en el campo de la cristología, una crisis sin precedentes en toda su historia, mientras que intelectuales y académicos sienten el encanto del esoterismo islámico, como ocurrio con el gnóstico tradicionalista René Guénon, así como del espíritu comunitario Islámico, como ocurrio para el filósofo comunista Roger Garaudy, ambos convertidos al Islam en el siglo pasado. En el campo católico es deprimente ver un cristologo entre otras cosas culto como Schillebeeckx, desarrollar una cristología en la que está ausente la divinidad de Cristo , reducido al nivel de un sencillo “profeta escatologico” y “persona humana” habitada por Dios. Y’ una manera de complacer a Mahoma.










Es urgente aclarar de una vez por todas lo que debe ser la relación del teólogo periodista católico en el tratamiento de los asuntos de la fe y de la Iglesia

lleva a cabo un periodismo que es la teología como un pasillo chismes
Indudablemente, alguien me dirá: pero esta es la tarea del obispo!
para llevar asuntos de doctrina y de la moral no a las categorías de verdadero y falso, en los que usted no cree y se relativizan, ¿Por qué no intenta aclarar dónde está la verdad y dónde está el error, la luz de la razón o de la ciencia o la historia o la Sagrada Escritura, Tradición y el Magisterio de la Iglesia.
El implacablemente modernista y evolucionista en el almacén es una gran locura.
profesión, que es una misión real. Sería bueno, por tanto, que el periodista que trata de la teología en la prensa católica y católica, de los asuntos de la Iglesia, doctrinas de fe y moral, el ministerio del Papa, la Santa Sede y los obispos, las obras de los teólogos y escritores eclesiásticos, las relaciones de la Iglesia con la política y con otras religiones, sínodos y concilios, de los sacramentos o liturgia, hagiografía y la historia de la Ley de la Iglesia y Canon, que poseen algún grado en teología, tal vez diocesano, y por lo tanto sujeta a la autorización y el control de eclesiástico. 







Esta noche 

Las páginas de esta nuestra revista telemática ya han tenido modo de ocuparde de este Siervo de Dios,


Este punto importante es reiterado en la Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la justificación
En su relación con Dios
resumir toda la cristiandad en la cuestión de la justificación y la salvación de su propia, cuando en realidad el objetivo final del cristianismo es la contemplación y la visión de Dios. El cristianismo no conduce a la auto-absorción, como si fuéramos el centro de la realidad, pero la apertura humilde y generoso a Dios y al prójimo.





