Para un sano tradicionalismo

PARA UN SANO TRADICIONALISMO

Los lefebvrianos confunden con el modernismo, que también está presente en el catolicismo de hoy, aquel sano progresismo en la doctrina y en la vida cristiana, que fue promovido por el Concilio, y que puede hacer hablar de un sano progreso. Un dañoso tradicionalismo detiene el camino de la historia, no comprende el valor de lo nuevo, momifica el presente, confunde lo inmutable con la inacción, la firmeza con la rigidez, el sólido con el petrificado, el conservar con el conservadurismo, la lealtad con el atraso, el progreso con la subversión y, por ser firmes en el pasado, no es capaz de comprender los valores y los problemas del presente y las esperanzas del futuro.

 

 

 

Autor Giovanni Cavalcoli OP

Autor
Giovanni Cavalcoli OP

Pío X 1

el Santo Pontífice Pío X

Fue la famosa la frase de San Pío X, el cual dijo, en una entrevista privada y no en un documento oficial, que el católico no puede ser un tradicionalista. Si lo comparamos con el ataque a los “tradicionalistas” hecho por el Papa Bergoglio en su discurso al reciente Sínodo de los Obispos sobre la familia, nos parece que mucha agua ha pasado bajo los puentes en el Magisterio pontificio. En cambio, a parte de las legítimas o discutibles preferencias u opiniones personales de los dos Papas , tenemos que hacer algunas aclaraciones, después de las cuales, Espero, nos demos cuenta de que la distancia por no decir la oposición no es tan grande como podría parecer .

Nos preguntamos, de hecho, qué cosa los dos Papas han entendido por “amor a la tradición”. Cuál tradición? Tradición en qué sentido? “Amar” cómo y cuánto? Debería inmediatamente surgir evidente, para el católico educado y atento a los hechos eclesiales de hoy, que el término “tradición” se entiende en dos sentidos diferentes, tanto que, clarificando los respectivos significados del mismo término, podremos estar seguros de que los dos Papas se darían la razón entre sí. De hecho, mientras Pío X se refería claramente a la Sagrada Tradición, la cual, junto con la Escritura, es fuente de la divina revelación custodiada e interpretada infaliblemente por el Magisterio de la Iglesia, Papa Francisco ha evidentemente condenado un cierto “tradicionalismo”, que, mal interpretando la Sagrada Tradición o tomándola como pretexto, niega la infalibilidad o la verdad, u osa acusar de error o de posibilidad del error, el magisterio doctrinal del Concilio Vaticano II y, como consecuencia, el Magisterio al que se refiere, los Papas sucesivos, hasta el presente felizmente reinante.

Si pensamos en la Sagrada Tradición, es obvio que un católico no puede ser que tradicióntradicionalista. De hecho, se puede decir en cierto modo que todo el contenido de la doctrina de la fe es objeto de la tradición apostólica, según el Nuevo Testamento, entendida un tiempo como acto de transmitir o de predicar, tradere [Rm 6,17; I Cor 11,23; 15, 3; II Tm 2,2; Gd 3], y el contenido de la predicación, traditum [I Cor 11,2; II Ts 2,15; I Tm 6,20]. De hecho Cristo no dijo a los apóstoles “escribir” o, como lo haría un maestro de escuela: “tomad apuntes”, sino: “predicad”, y además a voz alta, hasta el final de los siglos, ya que entonces no existían los modernos medios técnicos de comunicación oral. Sin embargo, el anuncio de la Palabra de Dios a voz alta, a pesar de la existencia actual de refinados y potentísimos medios de comunicación, todavía es de primordial importancia , nos gustaría decir casi sacramental.

Homilía

el Santo Padre durante la homilía

Se piense a la homilía del sacerdote en la Santa Misa o a las palabras del confesor durante la confesión. Esas transmiten una gracia especial de luz legadas al sacramento, incluso si se trata de un sacerdote sin titulación académica, como San Juan María Vianney o San Pío de Pietrelcina. Por esta razón la Iglesia nos dice que la Misa escuchada en televisión, como si se tratara de un espectáculo, no tiene el mismo valor espiritual de la escuchada con la presencia física del celebrante; como tampoco es posible confesarse por teléfono, así como llamamos al médico para pedirle un consejo o una ayuda.

Apóstoles

Jesús enseña a los Apóstoles

Es del todo comprensible, sin embargo, que los mismos apóstoles, para preservar mejor la memoria, pensaron en escribir las palabras del Señor. Y así nació el Nuevo Testamento, es decir, la Escritura, que se suma a la del Antiguo Testamento, nacido de la misma manera, aunque no carente de circunstancias, en la que Dios mismo manda a escribir [por ejemplo. Dt 6,9; 11,20]. Incluso en el Apocalipsis el Señor manda a escribir [19,9: 21,5].
Sin embargo, la orden de Cristo de predicar, es decir, de transmitir a voz, sigue siendo válida. Y, en efecto, es el Magisterio divinamente asistido por el Espíritu Santo, Magisterio que, por orden de Cristo, tiene la tarea de preservar, interpretar y explicar infaliblemente los datos sea de la Tradición que de la Escritura: “Quien escucha a ustedes, escucha a mi” [Lc 10,16]. Se equivocó, por lo tanto, Lutero en querer interpretar la Escritura sin tener en cuenta la mediación de la Iglesia y erró el arzobispo Marcel Lefebvre en querer interpretar la tradición independientemente de los desarrollos hechos por el Concilio Vaticano II.

Es ciertamente este tipo de tradicionalismo al que el Papa se refirió en su discurso ante al sínodo. Sin embargo, debemos decir que no todo tradicionalismo está equivocado. De hecho, nada ni nadie impide concebir un sano tradicionalismo, el cual, sin que por ello rechazar las doctrinas nuevas del Concilio correctamente interpretadas , probar un interés especial por las tradiciones pre-conciliares aún válidas , especialmente si están relacionadas a la inmutabilidad del dogma, las cuales podrían ser retomadas y revaloradas con utilidad para la Iglesia de nuestro tiempo.

Tomas Tyn 3

el Siervo de Dios dominico Tomas Tyn

Los lefevrianos confunden con el modernismo - que está también presente en el catolicismo de hoy - aquel sano progresismo en la doctrina y de la vida cristiana, que fue promovido por el Concilio, y que puede hacer hablar de un sano progreso, como por ejemplo el de Maritain, de Spiazzi, de Ratzinger y de Congar, junto a un sano tradicionalismo, como lo fue del Siervo de Dios Padre Tomas Tyn, a la que he dedicado una biografía, publicado en el 2007 por FEDE&Cultura: “PADRE TOMAS TYN. UN TRADIZIONALISTA POSTCONCILIARE” [ver aquí], un título aparentemente extraño, que no fue entendido por muchos, que yo había estudiado con la máxima atención y de la que no me he arrepentido en absoluto. Esto significa que un sano tradicionalismo no es encuentra absolutamente incómodo en la Iglesia postconciliar, sino, recordardo y conservando aquello que no puede morir o mutar, dando una contribución valiosa e indispensable para el bien de la Iglesia, en reciprocidad con un sano progresismo , que surge de lo inmutable; mientras que por el contrario un dañino tradicionalismo detiene el camino de la historia, no comprende el valor de lo nuevo, momifica el presente, confunde lo inmutable con la inacción, la firmeza con la rigidez, el sólido con el petrificado, el conservar con el conservadurismo, la lealtad con el atraso, el progreso con la subversión y, por ser firmes en el pasado, no es capaz de comprender los valores y los problemas del presente y las esperanzas del futuro.

cuerda

el tira y afloja

Deseamos al Santo Padre, que se encuentra en el centro del amargo conflicto de modernistas y lefevrianos, sea capaz de obrar eficazmente, con la intercesión de María Regina Pacis, para reconciliar estas dos partes enfrentadas, que están destrozando la Iglesia, para que la tradición y el progreso puedan obedientemente trabajar juntos por una renovación sana y una modernidad sana expandiendo la Iglesia hacia horizontes cada vez más de amplios de la justicia y de paz.

Los herejes lefebvrianos y las vírgenes vilipendiadas

LOS HEREJES LEVEBVRIANOS Y LAS VÍRGENES VILIPEDIADAS

 

El lefebvrismo es una enfermedad, un cáncer del que el cuerpo de la Iglesia va curado, y si es necesario incluso bombardeádolo con quimioterapia. A los lefebvrianos no le es claro que el Pontífice reinante es el depositario de una autoridad que le viene directamente de Cristo Dios, mientras que ellos se han auto-investido de una autoridad que proviene sólo de la soberbia, por ello es difícil el diálogo y la búsqueda de puntos comunes con sujetos que viven en modo tan cerrado, orgulloso y decidido su propio error.

 

Autor Padre Ariel

Autor
Ariel S. Levi di Gualdo

 

"La verdadera teología no pretende atribuir a Dios
aquello que no ha dicho, se límita a explicar
aquello que realmente dijo "
[Antonio Livi, aforismos]

 

 

 

Lupo contra papista

paradigma lefebvriano en cómics

En mi artículo anterior [ver aquí] he tratado el mundo de los Lefebvrianos centrándome en algunas cuestiones y haciendo algunas preguntas que han quedado sin respuesta. Mi sabio hermano mayor del sacerdocio Antonio Livi planteó algunas razonables perplejidades sobre mi método y las que comparto, pues es uno de esos debates en los que cada uno puede tener la razón o equivocarse, todo depende de la perspectiva con que se revise el tema. Y como en laIsla de Patmos se debate amablemente, permaneciendo siempre unidos a la causa común del servicio a la Iglesia y a la doctrina católica - incluso cuando el enfoque de ciertos temas pueda ser diferente según las propias subjetividades - hemos decidido compartir con los lectores nuestras discusiones, en las cuales sólo personas de mala fe leen "divisiones" o "luchas" inexistentes entre nosotros ; incluso porque cada uno responde por lo que escribe y firma, no por lo que escriben y firman los demás.

Después de la avalancha de insultos que me cayeron por medio de decenas de comentarios purgahechos a uno de nuestros artículos y que ha amargado en primer lugar a Antonio Livi [ver aquí], obtuve la verifica de cuanto sea elevada la susceptibilidad de ciertos personajes que por una parte pretenden beneficiar del derecho a impugnar todo, desde el Concilio Vaticano II al Magisterio de la Iglesia y al Pontífice reinante, y por otra, tienen la prerrogativa de no recibir contestación alguna sobre sus opiniones doctrinales que yo puedo considerarlas peregrinas. En mi vocabulario todo esto se llama soberbia y cierre a la escucha de la gracia de Dios, que para obrar debe encontrar precisamente nuestra escucha, nuestra libertad, nuestra aceptación; sólo entonces la gracia nos forma y nos transforma desde la misma substancia.

bronces de Riace

la Bronces de Riace

Las cuestiones planteadas en mi anterior artículo estaban dirigidas a sujetos hacia los cuales yo retengo legítimo hacerlas, siempre y cuando quede implícitamente y explícitamente todo el respeto que se les debe dar. También he planteado cuestiones prácticas, expresando que ciertas fundaciones, agencias de noticias, lujósas revistas que cuyo costo es altísimo sólo por la paginación, la gráfica y la calidad del papel- sin que las ventas y las suscripciones cubran la mitad de la mitad de los gastos -o es que se puede hacer todo como un milagro con el maná que cae del cielo. Por no hablar de los sitios y de las revistas telemáticas, todos en diseño de lujo, y no en racionamiento perenne como nuestra pobre Isla de Patmos, que aún así es hermosa ya sea por su gráfica, por los escritos que son excepcionales, por no hablar de la extraordinaria belleza de los padres, tres auténticos Bronces de Riace, sólo para ejercer la gran virtud de la humildad y mezclar todo con un poco’ de la gran virtud: de la ironía cómica.

Delante estas evidencias, en mi anterior escrito, no pregunté de dónde sacabanel dinero, sólo pregunté por los fieles católicos y por nuestros lectores por una aclaración necesaria sobre el apoyo financiero, que no venga de la extrema derecha estadounidense, ni de algunos empresarios brasileños, o de europeos que se han enriquecido por arte de magia en Brasil ». Preguntar para despejar semejantes dudas, no creo que sea un ataque o traición contra los individuos en cuestión, especialmente si Numerio Negidio es presidente de una fundación y Aulo Agerio es director de una revista, es decir, son personas públicas legalmente responsables a los cuales y como tales, si es necesario, se les puede pedir las cuentas; ni creo que esto sea trascender fuera de la teología por la que nació esta revista y a la que se debe seguir y siempre lo hará.

bordador

anciana que borda un recamo de Calitri

Creo que algunas preguntas sean no sólo pertinentes sino debidas, especialmente hacia aquellos que exigen desde sus columnas periodísticas, desde sus libros y conferencias públicas, leal transparencia y coherencia por parte de todas las autoridades públicas y privadas, civiles y religiosas de este mundo, jactando implícitamente una pureza virginal y de intenciones no indiferentes; y esto ciertamente no puede ser permitido con la posibilidad que sean descubiertas algunas costras . O quizas alguno piensa que todos esos costosos dispositivos hechos de fundaciones, revistas mensuales con diseño de lujo, agencias de noticias, revistas y sitios telemáticos, se llevan a cabo con la ofrenda de la pobre viuda enamorada de la Misa de San Pío V y de la perdida tradición pre-conciliar ? Ya entendí: todo se mantiene por sí solo con los centavos de la abuelita que borda recitando rosarios en latín inexistente y que luego vende para donar a dichas estructuras en vez de tener con qué vivir, para sobrevivir y organizar todo lo hacen deben poseer fondos con cifras de varios cientos de miles de euros, porque jugar a los "tradicionalistas" es un "juego" siempre muy caro; y esto para mí, podría ser un serio problema de pastoral.

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La emperatriz Irene presidió en el año 772 el séptimo concilio ecuménico, el II Nicea

Sin entrar en mérito de lo que dije o afirmé, algunos escribieron comentarios empapados de insultos furiosos e inauditos, tratando de tirar todo en lo personal y preguntando quién era yo para inportunar con algunas cuestiones. Creo que lamentar esto es incoherente, porque en los grandes concilios donde era en juego el destino de los principales dogmas cristológicos, a menudo los debates se estructuraron en torno temas políticos, sociales y económicos, no fue por casualidad que el emperador en persona - aunque sólo formalmente - quien presidia los concilios, el séptimo de los cuales lo fue por una mujer, la Emperatriz Irene. Aplicando de esta manera ciertos criterios de "relevancia" o "no relevancia" teológica, incluso se podría invalidar toda la doctrina social de la Iglesia, afirmando, por ejemplo, que quien "no paga el salario justo al trabajador, que es un pecado que clama justicia divina", es una afirmación carente de apoyos teológicos-lógicos-especulativos-metafísicos, y por ello sólo hace parte de la sociología política o de la legislación laboral, pero no de los teólogos, cuya tarea es tratar exclusivamente de otras quehaceres y especulaciones.

A las personas que yo he planteado las preguntas y formulado las cuestiones al no poseer argumentos para responder han dejado libres de actuar a sus hinchas como si gritaran en un estadio con ataques infames y difamatorios hacia mi. demanda Ni me digan que mis argumentos no son teológicos, eclesiológicos y pastorales, porqué utilizar el periódico de un ateo declarado y vinculado a las derechas americanas y al Movimiento Sionista Internacional desde los años noventa, para llevar a cabo una campaña de crítica implacable contra el Santo Padre, para mí es una cuestión eclesiológica seria y un poco perturbadora, poque si por un lado tenemos los modernistas, del otro tenemos algunos fanáticos lefebvrianos mantenidos por las ultraderechas norteamericanas y ambientes contrarios al catolicismo y al papado. Es por eso, que quiero entender el porqué, por una parte, todos estos sujetos traditio y Latinorum acusan a San Giovanni XXIII de haber purgado la oración "Judios pérfidos" del Triduo de Pascua - sin saber que el término pérfido, para quien sabe el latín y no la latineto eclesiástico de finales del siglo XIX, debe leerse de acuerdo con la etimología sin fe, entendida, en Cristo - de la otra parte los mismos trafican con las áreas relacionadas del Movimiento Sionista Internacional. Decidme: Me perdí de algo? ¿Soy yo el incoherente, o más bien son ciertos intocables y no criticables caballeros que todo esto fingen no verlo por cualquier “buena” y “justa” causa, tanto para asociarse con Giuliano Ferrara y su vulgar e insolente periódico “anti-bergogliano”?

gruñidos de perros

adorable bestia

A los que me reprochan haber atacado personas individualmente, respondo que sería suficiente leer algunos artículos mios anteriores para descubrir que no hace mucho tiempo expresé dudas y críticas respetuosas hacia el Santo Padre, quien en una de sus declaraciones improvisadas habló de los Sacramentos y de las ofrendas a los sacerdotes [ver aquí]. En ese artículo yo fui severo y afirmé que no sólo el Santo Padre hablaba de lo que no sabía, sino que con semejantes declaraciones había creado confusión entre los fieles y vergüenza en el clero . Ninguno de los pertenencientes tanto a la llamada área lefebvriana como quienes simpatizan con los modernistas plantearon cuestiones sobre lo que había escrito. Por esto hoy me nace la duda perfectamente legítima: se puede criticar, incluso gravemente, las expresiones no apropiadas del Santo Padre, pero no ciertos círculos lefebvrianos y sus representantes?

niño lucha

El niño que trata de empujar al luchador muestra el nivel de lucha que existe entre Brunero Gherardini un peso máximo de la teología y Ariel S. Levi di Gualdo. No obstante, cabe señalar que Brunero Gherardini, aunque ultra-octogenario , tiene una figura esbelta y elegante

En la larga serie de insultos que me llovió fui acusado de ser un emérita nulidad que se atrevía a criticar a un eminente teólogo como Brunero Gherardini. Que este presbítero anciano sea un eminente teólogo es cierto en la misma medida en que yo soy un don nadie, lo que no me impide hacer tranquilas críticas a este anciano originario de Prato y teólogo de la escuela romana citado desde hace años por los lefebvrianos, sédévacantistas y abusadores del término de Traditio. Declaración, mia, que podría ser objetada con: qué culpa tiene Gheradini? Yo creo - quizá equivocadamente - que para poner en marcha una cooperatio ad malum no basta publicar con objetivo pedagógico las tristemente célebres caricaturas de la revista Charlie Hebdo, haciendo entender, a los lectores que no las habían visto, la gravedad que muchos no habían captado, y por ello obteniendo justas críticas, conrazones sacrosantas que Antonio Livi me dijo: "tus intenciones eran, sin duda alguna, buenas y estaban bien explicadas en la nota al final del artículo, pero podías haber evitado su inclusión en el artículo de Giovanni Cavalcoli ». La misma lógica incluso puede ser aplicada por medio de análogo criterio a Gherardini que permite a ciertos sujetos de usar su persona, sus estudios y escritos como herramienta para críticar la autoridad de un concilio ecuménico y de todos los papas sucesivos desde 1958 hoy. Que quede claro, esto no lo hace Gherardini, fiel sacerdote y teólogo incansable de la doctrina católica y del Sumo Pontífice, quien como tal se limita sólo a permitir que sus estudios y escritos sean utilizados para tal propósito, sin haber negado o disociadose de ciertos círculos lefebvrianos que siguen explotándolalo sin haber obtenido hasta la fecha una disensión suya pública.

Cuando estos mismos círculos trataron de hacer uso de algunos de mis escritos, se vea cómo - incluso en la crítica legítima mia a ciertas derivas eclesiales u opciones pastorales quizás no particularmente felices del Papa - reaccioné defendiendo con la espada desenvainada el Magisterio de la Iglesia, el Vaticano II y el Santo Padre. Por no hablar de las obras que Gherardini concedidas en publicación a las ediciones francesas de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, con todo lo que esto puede implicar de manipulación de la persona por una parte, de legítimo y legitimante de la otra. Dicho esto, sigue siendo indiscutible que Gherardini puede hacer lo que quiera y liberar a aquellos que quieran utilizar sus obras para campañas anti-conciliaristas que él no aprueba, pero que no desaprobaba. Por mi parte, soy libre de criticarlo por este acto, con toda la gracia del caso y con la estimación debido a un sacerdote venerable y un gran teólogo. Y todo esto es un problema en teológico y pastoral, basado en una sustancia contra la cual no se me puede reprochar demasiado por falta de forma, que también tiene su gran importancia para expresar adecuadamente las mejores esencias de la sustancia en sí misma.

Lucifer Roberto Ferri

Lucifer en su belleza, pinturas de Roberto Ferri

¿Por qué sería insolente contestar ciertos lefebvrianos que a partiendo de criterios históricos terminan por jugar en lo teológico, protestando sobre la autoridad de Pedro y sus criterios de infalibilidad, paralizados en esquemas fosilizados al Concilio Vaticano I? Se me podría decir y reprender: pero todos estos son estudiosos … gente educada … Personas de gran elegancia ...
Y entonces?
Tal vez el Demonio, el maestro insuperable que siembra confusión , dudas y divisiones, se presenta como una cabra maloliente o como un granjero analfabeto? me parece que detrás de la chapa de la “tradición” y de “la sana doctrina”, detrás de ciertos sobresalientes estudiosos hay empresarios, autónomos, políticos, asociaciones internacionales que a menudo no tienen nada de Católico, y ni siquiera de cristiano. Y de esto es precisamente un paradígma el hombre de gran habilidad e intelecto como es Giuliano Ferrara, que he mencionado por la razón mencionada y más allá de la persona en sí - que es precisamente, un paradigma - preguntando en mi artículo anterior si por casualidad había un bueno y un malo ateísmo, visto que algunos se han rasgado los vestidos durante semanas porque el Santo Padre culpable para ellos de haber aceptado el ser entrevistado por el ateo Eugenio Scalfari en un periódico de la izquierda, mientras que precisamente los más críticos con el Santo Padre, se sienten con todo derecho a publicar artículos de desacuerdo con el Papa en el periódico del ateo Giuliano Ferrara, quien dirige un periódico de derechas. En qué consiste, por lo tanto, la irrelevancia de mi pregunta?

Por lo tanto, era una pregunta pertinente dirigida a Roberto de Mattei y ante la cuál espero siempre su respuesta; porque por ahora la única respuesta recibida fueron los insultos de los siervos efebvrianos, que no es de hecho, como algunos quieren hacernos creer, una minoría de dispersos infiltrados. Los sujetos que me han atacado en formas que incluso el sacerdote más pecador del mundo debería ser difamado, demuestran lo que constituye la mayor parte de este ambiente idílico que defiende la verdadera Traditio catholica; ​​la minoría son los señores y las damas de gran educación, cultura, espesor académico y etc, utilizados como figura pública , es decir, poco más que cuatro gatos.

nueva fuerza

jóvenes de Forza Nuova

O para decirla de manera triste y fácil a documentar: se haga una encuenta por toda Italia y se vea el número alto de sacerdotes que después de acoger con cálida bienvenida y fervor el Motu Proprio de Benedicto XVI sobre el Misal de San Pío V, han dejado de celebrar la Santa Misa con el vetus ordo y ya no quieren volver a oír hablar de eso. No hace falta decir: los hinchas radicales lefevbrianos se defienden acusando a estos sacerdotes difundiendo falsedades sobre ellos , hablando de conspiraciones y boicots, dicen que los sacerdotes "han sido atrapados por obispos modernistas e hiper conciliaristas … y los han amenazados de cortarles las piernas … y de relegarlos a una capilla abandonada …». Y como yo mismo he hecho tristes experiencias de esto, voy a explicar ahora por qué muchos sacerdotes han hecho acto de negación; y no voy a explicarlo para salvar mi nombre , sino a nombre de numerosos hermanos sacerdotes. Muchos sacerdotes - y repito muchos - que han dejado con pesar de celebrar estas Misas, ya que se encontraron con las iglesias llenas de estos partidarios fanáticos, incluyendo a un sacerdote que fue incluso empujado porque no quería que un gran grupo de jóvenes entrara en la iglesia con las banderas y los símbolos de Forza Nuova. Así que no sólo, mis hermanos sacerdotes, no se han enredar, pero cuando varios de sus obispos les han pedido de garantizar la celebración, al menos una vez a la semana, dijeron: "Si me lo impone por obediencia no puedo rechazar '. Y difícilmente, un obispo, impone un sacerdote celebrar en contra de su voluntad a asambleas “originales” formadas por personas que van al discutir antes y después de la misa de los Papas son todos antipapas heretico desde el 1958 hasta hoy, sobre el Vaticano II concilio apostático, sobre el Misal de Pablo VI desarrollado según el modelo luterano por el mason de Annibale Bugnini y otras cosas. Pero tal vez, estudiosos de alto linaje y personas respetables como aquellos a los que me he atrevido a mencionar en mi artículo anterior, aunque no siendo sacerdotes saben más que yo. Para ello se retengan a partir de ahora libres de contradecirme, pero la respuesta a ese punto ya no será la mia, sino más bien una colección puesta a disposición por esta revista telemática de todos los testimonio de muchos de mis hermanos dispersos desde Cefalú a Bolzano, para qué sean los sacerdotes que celebran y que por razones de conveniencia pastoral dejaron de celebrar con el vetus ordo missae, para explicar qué pasó a ellos con ciertos fieles, con el debido respeto a aquellos laicos queaunque sin celebrar los sagrados misterios, no dudan en contradecir con ovbio falos las concretas y dolorosas experiencias pastorales de nosotros sacerdotes, cuando nuestras experiencias reales no coinciden con sus sueños ideológicos.

Francis con su dedo levantado

Queridos lefebvrianos, mirad bien este hombre … Pesad con mucha más atención, porqué no es el manso Benedicto XVI que ha abierto sus brazos y en cambio de vosotros sólo recibió “dos bofetadas”, esto, y dejarse llamar herético modernista de vuestro impróvido obispo Bernard Fellay [ver aquí], o de póstata y antipapa de vuestros hinchas , no estará dispuesto a permanecer con todo esto por mucho tiempo … y lo que hará será perfectamente hecho y jamá suficiente por lo que habeís hecho.

El lefebvrismo es una enfermedad, un cáncer del cuál el cuerpo de la Iglesia debe ser curado, y si es necesario incluso bombardeádolo con quimioterapia. A los lefebvrianos no le es claro que el Pontífice reinante es el depositario de una autoridad que le viene directamente de Cristo Dios, mientras que ellos se han auto-investido de una autoridad que proviene sólo de la soberbia. Poresto es difícil el diálogo y la búsqueda de puntos en común con los que viven enun modo tan cerrado, orgulloso y decidido su propio error. Por esto que rretengo intolerable que el impróvido e insolente obispo de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, Bernard Fellay, se ha atrevido a dirigirse públicamente alSanto Padre Francisco calificándolo como "un modernista auténtico" [ver aquí], perfectamente consciente de que Pío X, a través de su Encíclica Pascendi Domici Gregis, definió el modernismo como la síntesis de todas las herejías. El Santo Padre Francisco no es el manso Benedicto XVI, quien abrió los brazos hasta el final a los herejes lefebvrianos, incluso recibiendo en cambio dos sonoras bofetadas, dado que ellos exigen relamente lo imposible: que la Iglesia repudie integramente todo un concilio ecuménico. El Pontífice reinante no parece predispuesto a ser abofeteado y lo que va a hacer al momento oportuno será bien hecho y nunca meritado lo lo suficiente por de estas iracionales personas, con todo nuestro apoyo y toda nuestra alabanza. Porqué la Iglesia, como declaró el padre Divo Barsotti predicando los ejercicios espirituales a la Curia romana en el 1971 por invitación del Beato Pablo VI: «… es la custodio de un poder coercitivo porque Dios se lo ha confiado, entonces debe utilizarlo ".

No habiendo aún adquirido la ciencia y la sabiduría de los dos teólogos de edad avanzada como Antonio Livi y Giovanni Cavalcoli - siempre suponiendo que logre adquirirla algún día -, mi actualla ciencia y el conocimiento temperamento, quizás pastoralmente crudo, quizás incluso equivocado, me lleva a pensar que estos nuestrostiempos son en los cuales es necesario la fuerza y ​​el coraje de un cierto radicalismo paolino libre de cualquier forma de fundamentalismo. Pero sobre todo, es necesario coemenzar afamiliarizarse con la idea dolorosa aunque si no es fácil de aceptar: quizas los lefebvrianos son incluso peores que los modernistas. Afirmación sobre lacual sé que no está de acuerdo Giovanni Cavalcoli, y que propio por esto no exitará en explicarme su punto de vista que sin duda comparado con el mio es más sabio y relevante. Es mi opinión cuestionable, que mientras los modernistas quisieran reformular el papado a la luz engañosa de sus ideas erróneas de colegialidad, cayendo en el disperso relativismo; los lefebvrianos, el papado, están mostrando de atacarlo en todo y por todo los modos peores en nombre de la “verdadera” tradición, de la “autentico” amor a la Iglesia y del método histórico utilizado para llegar a sembrar dudas teológicas sobre la legitimidad de los Pedros que se han sucedido durante los últimos sesenta años y su infalibilidad en materia de doctrina y de fe. Así que si por un lado se obtiene al relativismo, del otro se llega a un nihilismo de gnóstico de matriz-pelagiana. Es inutil decir que todo esto se traduce -de praxis furtito - en graves errores doctrinales lamentablemente dados por buenos porque … ¿cómo podrían ciertos educados, caballeros y altamente colocados, católicos tan devotos y fieles a la Tradición, decir cosas equivocadas? No, ciertas cosas las dicen porque sufren por la Iglesia, porque la aman, porque quieren defenderla … así que, si se equivocan, no condenemoslos, tratemos dedialogar con ellos y de encontrar todos los puntos posibles de comunión …

Cátedra de San Pedro

Cátedra de Pedro

… en este juego solapado no pretendo caer y considero de haber tomado la vía que me hace en todos los sentidos, en solidario con el espíritu y la sabiduría de los dos padres ancianos de laIsla de Patmos: con la Iglesia, en la Iglesia y bajo la Iglesia, que no es nuestra idea subjetiva de la Iglesia , sino la Iglesia de Cristo gobernada por Pedro de quien nosotros somos instrumentos y devotos servidores . Y si nuestro ser sacerdotal y teológico se basa en estos supuestos, cualquier opinión divergente o diferente forma de sentir termina con el pasar del tiempo, justo comou lo estamos demostrando con estos escritos nuestros.

conferencia Siccardi

Para escuchar a la autora de la pieza que se muestra aquí, haga clic en la imagen y vaya al minuto 12,10 y siguientes

No hablemos de las acusaciones de falta de estilo o incluso de blasfemia que me llovieron por haber declarado irónicamente que era mejor leer Play Boy en vez de ciertos libros de Cristina Siccardi, que falsífica in modo olimpico hechos y situaciones históricas para llegar a una doctrina adulterada, osea ideológica. Sus intentos por manipular las figuras de San Pío X y el Beato Pablo VI para legitimar los errores graves de Marcel Lefebvre, si no fueran cómicos serían trágicos. Tomemos una de las muchas perlas de esta escritora, obviamente públicadas y documentadas, por lo tanto pueden ser escuchadas de sus labios por todos nuestros lectores:

"Monseñor Lefebvre fue un caballero sin miedo y sin mancha, con una fuerza que definitivamente no era humana, él actuó como hubiera actuado durante el arrianismo Santo Atanasio , actuó como Santa Catalina de Siena que sola se enfrentó a los Papas [...] Monseñor Lefebvre se convierte en el defensor de las cosas más importantes, de las realidades esenciales, es decir, un campeador de la fe, en el sentido que defendiendo la Santa Misa se defiende la misma fe [...] Monseñor Lefebvre actuó así tanto por amor a Jesucristo y por la Iglesia y también por el Papa [...] Ecône es un lugar donde realmente uno se puede defender de los bombardeos liberales, modernistas, relativistas y donde es posible mantener la Tradición ".

Fue frente a estos delirios fanta-católicos he afirmado que es una cosa menos grave leer Play Boy en lugar de los libros de algunas personas lamentablemente consideradas como buenas por muchos Christi fideles, aunque si, por supuesto,, algunas líneas más adelante, aclarando la evidente paradoja - que como tal se explicaba en sí sí misma `y en la declaración - invitaba a no leer esta revista en la que no hay nada edificante, pero esto no fue suficiente para apaciguar a ciertas mentes.

Siccardi gherardini Lanzetta

Cristina Siccardi durante una conferencia: a su derecha, el teólogo Brunero Gherardini, a su izquierda, el teólogo Serafino Lanzetta F.I..

Frente a todo esto mi lógica y mi forma de actuar pueden ser contestables. Pero creo que esta gente siempre se toman terriblemente circunspectos, que detrás de sus aureasa de educación formal y galantería siembran tales errores, y se deben embromar porque es un deber católico. Porque cuando se me compara seriamente y con “válidos” argumentos Lefebvre a San Atanasio de Alejandría que luchó contra el arrianismo, como hizo Siccardi pontificando en la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, osea comparandor subliminalmente el Vaticano II a la herejía arriana y los Padres de la Iglesia que participaron al Concilio a los obispos arrianos; o cuando otro mucho más furiosos declaran hereje un Pontífice y apóstata toda una Iglesia desde el Concilio Ecuménico; cuando un eminente teólogo elegido por estas personas como columna vertebral y generoso dispensador de varios prefacios de sus libros, juega con el concepto de concilio pastoral ambiguamente, aunque animado por las mejores intenciones, de las cuales ciertos ideólogos lefebvrianos no tienen en cuenta, inevitablemente se termina dando instrumentos a estos personajes para finalmente llegar a decir que el último Concilio de la Iglesia no es dogmático, sólo pastoral, y por lo tanto carente de autoridad, después de hacer uso y abuso de Brunero Gherardini, quien nunca ha afirmado semejantes cosas , siendo un gran teólogo y sobre todo un verdadero hombre de Dios.

Ferrara de Mattei

Giuliano Ferrara y Roberto de Mattei, en una conferencia en la Fondazione Lepanto

Y ante esto sólo puedo responder invitando al pueblo de Dios a no tomar en cuenta y a reír en voz alta ante tales equivocaciones presentadas de praxis de forma seria, como si fueran verdad genuinas de fe. Cierto, el todo va hecho con el estilo e inteligencia, especialmente cuando se critican susceptibles señores, estudiosos, nobles y damas postrados a los lefebvrianos y con la vista puesta en los sédévacantistas ; que en Corrispondenza Romana, Riscossa Cristiana, Chiesa&Post-concilio, Messa in Latino, u IL FOGLIO del ateo devoto Giuliano Ferrara, etcétera… insolentan el Romano Pontífice todos los días. Y frente a estos hechos me siento libre de afirmar que a caducar son estas personas , no yo que reacciono a sus graves errores doctrinales destituyéndolos de fundamento con santo sonriso , como es mi opinión se debería hacer con todos aquellos que subyacen los propios errores garrafalesde cubiertas de aquella gravedad que las tonterías no pueden poseer.

 

albóndigas de libros y Palmaro

El libro de Alessandro Gnocchi y del fallecido Mario Palmaro con un prefacio de Giuliano Ferrara [ver aquí], que siguió al famoso artículo: “Este Papa no nos gusta” publicado en Il Foglio de Giuliano Ferrara [ver aquí]

Un último ejemplo ante el cuál quisiera que sacerdotes más maduros y sabios de mí, junto a teólogos dotados con ciencia mucho mayor que la mía, me explicaran con cuál título se podría y se debería aceptar seriamente una afirmación heretical de este tipo, reconociendo a quien la ha pronunciado el aura de estudioso serio, tan inmersa de ignorancia y arrogancia:

"Que Bergoglio esté demoliendo con energía incluso admirablemente la Iglesia Católica, y hago hincapié en "católica", está en los hechos y no en las opiniones. Pero no estoy de acuerdo con aquellos que dicen que lo hace en nombre de un Concilio Vaticano Tercero no declarado y que, así pues, el remedio consistiría en aplicar correctamente el Vaticano II. Los desastres que llevaron a la Iglesia al borde del precipicio y de tantos católicos a perder la fe vienen, precisamente, de la correcta aplicación del Vaticano II: no de su espíritu, sino de su letra. Ya lo he dicho muchas veces y no me cansaré de repetirlo: esta Iglesia merece este Papa. De lo Contrario, este Papa es la perfecta expresión de esta Iglesia que de católico tiene siempre menos [texto completo aquí].

Alessandro Gnocchi

Alessandro Gnocchi

Declaraciones como esta de Alessandro Gnocchi son en sí mismas grotescas desde un punto de vista teológico, eclesial e histórico. Grotesca se ha convertido por esto y sólo por esto la revista telemática Riscossa Cristiana - que hace parte de la Fondazione Lepanto - siempre de rodillas como sierva devota a las peores herejías de matriz lefebvriana, cosa demostrada por Gnocchi y los otros columnistas quienes a través de sus escritos representan una negación flagrante y dolorosa de la comunión católica. Poco o nada hay para ablar o para buscar puntos en común con sembradores y sembradoras de estos tóxicos venenos que exigen expresar severos e inaceptables juicios que invalidan todo un concilio ecuménico, el Magisterio de la Iglesia y de los Romanos Pontífices del último medio siglo. No excluyo, sin embargo, de ser en el error por haber elegido al actuar con ese espírito que anteriormente he definido como sano radicalismo paolino.

Por lo tanto, si el alma buena de Massimo Troisi decía: "Sólo nos queda llorar ', yo me siento de giullariafirmar que delante estas equivocaciones, fruto de autéticos cierres a la escucha y a las acciones de la gracia de Dios, sólonos queda que reír. La risa es, de hecho, aquella sana y eficaz medicina que puede ayudarno a sostener nuestros buenos fieles cada vez más perdidos y confundidos, instándolos a no buscar respuestas a sus preguntas en los libros, en los artículos y en las conferencias de estas almas confundidas que se han elegidos como maestros de pensamiento y de opinión correctamente católica , y, finalmente, tomándolos por lo que realmente son: comediantes extraordinarios por la misma inconsciencia que tienen, por ello particularmente comediantes por el hecho que mayores son sus errores más creen ser terriblemente serios. Porque la soberbia, vista por otra parte, tiene implicaciones cómicas que a menudo son realmente hilarantes, la única cosa es que el soberbio, esto, lamentablemente no lo sabe, porque la soberbia cierra, ciega y elimina cualquier sana cristiana ganas de reír y de autoironía sana.

SALUD EN LA RISA