– Theologica – Creación y Evolución: el método de la ciencia y de la metafísica

- Theologica -

 

CREACIÓN Y EVOLUCIÓN:

EL MÉTODO DE LA CIENCIA Y LA METAFÍSICA

 

Autor Giovanni Cavalcoli OP
Autor
Giovanni Cavalcoli OP

 

La teoría de la evolución podría reemplazar el creacionista en caso de que imaginado que el hombre tiene su origen, como de hecho sostiene el evolucionismo materialista, por una forma animal inferior y similares, sin solución de continuidad entre el animal y la naturaleza o especie humana, así como para negar la creación inmediata del alma humana por Dios [...] La evolución, por tanto, puede estar de acuerdo con la doctrina de la creación, se, cómo se sentía en el momento Humani Generis de Pío XII en su encíclica 1950, se admite que Dios crea de inmediato el alma humana, También admitió o supone que se infunde en una anterior vida sub-humana: «ex materia viva fue ac exsistente » ...

Haga clic a continuación para ir en el artículo:

Giovanni Cavalcoli, OP – Creación y Evolución

Acerca de La Isla de Patmos

Un pensamiento en "– Theologica – Creación y Evolución: el método de la ciencia y de la metafísica

  1. Artículo muy interesante, que doy las gracias.
    La pregunta me interesa mucho, también porque juegas todos los méritos de nuestra fe.
    Referencia de St. Paul a la muerte que entra en el mundo como resultado del pecado, Yo siempre he entendido como 'muerte del hombre', la pérdida del estado original de la inmortalidad, don sobrenatural que nunca han tenido animales. El animal muere por un “mal por naturaleza”; no así el hombre. Un elemento de los muchos que me hace desconfiar del paso de animal o humano irracional es la quesitone del alma: ¿Cómo podría Dios “destruir” un tema para hacer la manera para el ser humano inmortal? Dios no hace mal, permite sólo. En un artículo que leí una vez y traducido (del inglés) Se afirma que iam anterior exsistente etc..’ debe entenderse como “la preexistente materia orgánica viva” y no “animal inferior” para excluir una crianza directa de los animales. Y luego está la cuestión de la…

Deja un comentario